Riesgos y complicaciones de un golpe de calor 

A diferencia de otros animales, el hombre dispone de un sistema que regula que su temperatura corporal sea estable, unos 37 °C.
 Con el aumento de la temperatura ambiental pueden aparecer un conjunto de síndromes que van desde cuadros más leves como la insolación a otros de gran gravedad como el golpe de calor.

 El golpe de calor se produce cuando existe una elevación de temperatura corporal superior a 40°, ocasionando un trastorno en el funcionamiento del Sistema Nervioso Central (delirio, convulsiones, coma) causado por una exposición a altas temperaturas (golpe de calor clásico) o por realizar ejercicio físico extenuante (golpe de calor extenuante).
Sin embargo, incluso a temperaturas más bajas puede existir alteraciones neurológicas como estupor, palabra arrastrada, coma y convulsiones.
Las convulsiones son más frecuentes con temperaturas superiores al 41 °C. El cerebelo es en especial sensible a la lesión por calor, en consecuencia, también puede observarse alteraciones relacionadas: ataxia, disimetría y disartria.
En los casos típicos, los pacientes hiperventilación. Las glándulas sudoríparas pueden fallar o fatigarse.
Las manifestaciones cardiovasculares incluyen taquicardia y un aumento en el índice del volumen minuto que puede estar limitado más tarde por deshidratación o cardiopatía subyacente. No es tampoco infrecuente hipotensión arterial.
Con temperaturas por encima de los 42 °C, la muerte celular comienza a ocurrir en todo el cuerpo a medida de que los sistemas enzimáticos fallan y las membranas celulares se rompen.
El nivel de potasio puede ser baja, normal o alta. La pérdida de potasio se debería a la sudoración, los incrementos se debe a un eflujo de potasio desde el músculo o las células muertas.
Las concentraciones plasmáticas de fosfato y calcio son bajos, sobre todo con rabdomiólisis (necrosis de las fibras musculares, con la liberación de sustancias como la mioglobina causante de complicaciones como insuficiencia renal).
Se puede desarrollar hipoglucemia como resultado del agotamiento metabólico
Son frecuentes las enzimas hepáticas elevadas, no son inusuales la leucocitosis (aumento en el número de glóbulos blancos)...
Las complicaciones de un golpe de calor a nivel neurológico incluyen convulsiones, edema cerebral y hemorragia encefálica localizada. Puede desarrollarse daño encefálico reversible por encima de 42 °C, persistente e incluso después de la recuperación.
A nivel cardiaco, taquicardias, un volumen minuto elevado, insuficiencia cardíaca e infarto de miocardio.
El edema pulmonar puede ser como consecuencia una enfermedad cardíaca de la persona o desarrollarse en forma secundaria.
La insuficiencia renal aguda puede obedecer al daño directo por el calor, la hipoperfusión renal o la rabdomiolisis.
Puede existir ulceración mucosa del tracto gastrointestinal que ocasione una hemorragia gastrointestinal.
Complicaciones hematológicas incluyendo hemólisis (muerte no natural de los glóbulos rojos), trombocitopenia (disminución del número de plaquetas en sangre) y coagulación intravascular diseminada (las proteínas que ayudan a la coagulación se activan de forma anómala dando lugar a coágulos que pueden taponar órganos vitales como el cerebro, el riñón o hígado, causándoles daños irreversibles. Cuando la proteína de coagulación se agota, se corre el riesgo entonces desangrado este proceso también puede desintegrar glóbulos rojos sanos). Daños hepáticos.

Aunque algunos conceptos no sean fáciles de asimilar, se entiende que las consecuencias del golpe de calor no son nimias y que conviene tener en cuenta recomendaciones como las que desde hace años recibimos de prevención cuando llega la campaña de verano.

Fuente bibliográfica
TRATADO DE CUIDADOS CRÍTICOS Y EMERGENCIAS, escrito por Luis Miguel Torres Morera
TRATADO DE MEDICINA CRÍTICA Y TERAPIA INTENSIVA, escrito por Shoemaker,Ake (dir.) Grenvik
© Imagen: Médico de fotografía creado por Asier_relampagoestudio - Freepik.com 


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