¿Ecológico, eco, orgánico, biológico o bio? 

En nuestra vida diaria solemos utilizar palabras de una manera inexacta. Por ejemplo, podemos asociar ecología con sostenibilidad, aunque no siempre lo ecológico es a su vez sostenible.
No hace mucho hicimos referencia al libro 55 VERDADES SOBRE LO QUE COMES. Y que nadie te había contado. En esta ocasión nos detenemos por las aclaraciones que hace su autora Pilar Plans sobre términos como ecológico, eco, orgánico, biológico o bio, comúnmente empleados en las etiquetas de los productos que adquirimos.
Así, por ejemplo, se recoge en el libro:
el reglamento europeo ampara y protege los términos ecológico, orgánico, biológico y sus abreviaturas como sinónimos. Son términos equivalentes, no hay ninguna diferencia entre los vocablos, y se pueden emplear indistintamente en el etiquetaje y en la comercialización de los productos ecológicos. El uso de estos términos es exclusivo para los alimentos procedentes de la producción ecológica.
cultivo ecológico-pixbay
¿Qué se entendería por producción ecológica?
Cabe destacar que para que un alimento pueda llevar la etiqueta de producto ecológico, debe cumplir con las normas del Reglamento CE 834/2007.
¿Cómo podremos distinguir estos productos? Tal como se especifica en la página del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente:
Como distintivo para que el consumidor pueda diferenciar los productos ecológicos, todas las unidades envasadas, deberán llevar impreso el logotipo de la UE y el código numérico de la entidad de control de quien depende el operador responsable del producto ecológico además de su propia marca y los términos específicos de la producción ecológica.
A diferencia de los productos convencionales, los productos biológicos no deben utilizar productos químicos ya sea como fertilizante o para la prevención de plagas durante la época de cultivo ni ser procesados con conservantes artificiales ni emplear sustancias para potenciar el sabor.
El coste de estos productos suele ser más elevado ya que la producción es menor y está sujeto a controles específicos

Entre algunos de los apartados que se distinguen en la normativa, destacamos:
  • La agricultura ecológica debe basarse fundamentalmente en recursos renovables integrados en sistemas agrícolas locales.
    Para minimizar el uso de recursos no renovables, los residuos y los subproductos de origen vegetal y animal deben reciclarse mediante la reposición de nutrientes en la tierra.
    Los elementos esenciales del sistema de gestión de la producción vegetal ecológica son la gestión de la fertilidad del suelo, la elección de especies y variedades, la rotación plurianual de cosechas, el reciclaje de las materias orgánicas y las técnicas de cultivo. Los fertilizantes adicionales, los acondicionadores del suelo y los productos fitosanitarios deben utilizarse únicamente si son compatibles con los objetivos y principios de la producción ecológica.
    La recolección no debe afectar a la estabilidad del hábitat natural o al mantenimiento de las especies de la zona.

  • La producción ganadera es fundamental en la organización de la producción agrícola de las explotaciones ecológicas, ya que proporciona la materia y los nutrientes orgánicos necesarios para la tierra en cultivo y contribuye así a la mejora del suelo y al desarrollo de una agricultura sostenible.
    Para evitar la contaminación ambiental, especialmente de recursos naturales como el suelo y el agua, la producción ecológica de ganado debe asegurar en principio una estrecha relación entre dicha producción y la tierra, adecuados sistemas plurianuales de rotación y la alimentación del ganado mediante productos ecológicos cosechados en la propia explotación o en explotaciones ecológicas vecinas.
    Dado que la ganadería ecológica es una actividad vinculada al suelo, los animales deben tener, siempre que sea posible, acceso a áreas al aire libre o pastizales.
    La ganadería ecológica debe someterse a rigurosas normas de bienestar animal y responder a las necesidades del comportamiento propias de cada especie, mientras que la atención veterinaria debe basarse en la prevención de enfermedades. En este sentido, debe prestarse atención especial a las condiciones de estabulamiento, las prácticas pecuarias y la carga ganadera. Por otra parte, la elección de razas debe tener en cuenta su capacidad de adaptación a las condiciones locales. Las normas de aplicación para la producción ganadera y acuícola garantizarán el cumplimiento de, al menos, las disposiciones del Convenio europeo sobre protección de los animales en las explotaciones ganaderas y las recomendaciones subsiguientes de su comité permanente.

  • Por otra parte, para evitar prácticas fraudulentas y cualquier posible confusión de los consumidores sobre el origen comunitario o no comunitario del producto, siempre que se utilice el logotipo UE se informará a los consumidores del lugar en el que se obtuvieron las materias primas agrarias que componen los productos.
    El uso de OMG (organismos modificados genéticamente) en la producción ecológica está prohibido.
  • 
    

    Deja tu comentario

    
    
    www.000webhost.com