Prevenir las lesiones producidas por el calor 

Cuando llegan oleadas de calor, se recomiendan no hacer ejercicios físicos extenuantes y mantener unas medidas de precaución, especialmente, niños, ancianos y personas con diferentes dolencias.
Las consecuencias del calor no son algo pasajero, pueden incluso llegar a causar un fallo multiorgánico y provocar la muerte. Si se tienen problemas para eliminar el calor del cuerpo, se desencadenará en nuestro organismo una reacción similar a la respuesta a una inflamación sistémica

A diferencia de algunos animales, el hombre mantiene siempre una temperatura constante ya sea en verano como en invierno. Se obtiene el calor de procesos metabólicos de los tejidos y se enfría a través de la transpiración y el sudor. La regulación de la temperatura corporal puede conseguirse por una disminución en la producción de calor, un aumento de la pérdida o ambos a la vez.
Pero, ¿qué sucede cuando nos exponemos a temperaturas muy altas?


Son varios los procesos que se pueden sufrir por el calor, entre ellos, la insolación y el golpe de calor.
La insolación se origina cuando estamos expuestos muchas horas a temperaturas muy altas bajo el sol con la cabeza descubierta. Si se realiza un ejercicio intenso, se libera gran cantidad de calor a través del sudor, con la consiguiente deshidratación.
Podremos tener dolor de cabeza, calambres musculares, aumento de la frecuencia cardiaca y respiratoria, tensión baja, congestión de la cara, náuseas, vómitos, debilidad, sed intensa.
En estos casos se deberá hidratar, reposar en ambiente fresco y tomar algún antitérmico-analgésico como paracetamol o ácido acetilsalicílico, por ejemplo.

Otro de los cuadros, de mayor emergencia médica, sería el golpe de calor.
Según leemos en el libro TRATADO DE CUIDADOS CRÍTICOS Y EMERGENCIAS, escrito por Luis Miguel Torres Morera, el golpe de calor se produce cuando el cuerpo no es capaz de eliminar el exceso de calor producido a través de los procesos de eliminación. Se trata de un fallo en el proceso de regulación de la temperatura.
Ese aumento de calor puede deberse a un exceso de producción mediante ejercicios musculares realizados en días muy calurosos y con una humedad muy alta. En este caso, sería la forma activa, y que se da en personas sanas.
O, de forma pasiva, en personas que su problema radica en una menor capacidad de perder el calor como serían personas de edad avanzada, con enfermedades cardiovasculares, paraplejía-tetraplejia, etc. El alcohol estimularía la deshidratación al inhibir a la hormona antidiurética y algunos fármacos también influirían, por ejemplo, disminuyendo la formación de sudor o alterando la función cardíaca.

Consejos para evitar cuadros provocados por el calor:

§ Aclimatarse al ambiente antes de realizar ejercicio
§ Incrementar el nivel de ejercicio de forma progresiva
§ Vestir ropa fresca, ligera, color claro y de fibra natural como el algodón.
§ Protegerse de los rayos solares con sombrero, gafas y crema solar.
§ Procurar no salir en horas de alta temperatura.
§ Ingerir abundante cantidad de líquidos para mantener una correcta hidratación



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