La dieta vegetariana 

Hace años el término vegetariano se empleaba para definir básicamente a todas aquellas personas que no consumían alimentos de origen animal. Hoy en día, esta clasificación tan simplista podría decirse que ha quedado desfasada si tenemos en cuenta la gama de dietas que se incluyen.
¿Cuáles son sus variantes? ¿Son beneficiosas las dietas vegetarianas? Son algunas de las preguntas que Pilar Plans responde en su libro 55 VERDADES SOBRE LO QUE COMES. Y que nadie te había contado.
¿Qué es una dieta vegetariana?
Es una dieta basada sobre todo en el consumo de productos vegetales, legumbres, verduras, frutas, cereales, semillas alimentan de tipo integral y frutos secos. Se admite o no, dependiendo del modelo vegetariano que se siga, el consumo de huevos, productos lácteos y miel. No se admite de ningún modo el consumo de carnes, pescados, mariscos y aves.

La dieta vegetariana es la base que da origen a diferentes opciones o modelos de alimentación, que se distingue entre ellas por incluir algunas variantes de consumo.
Tipos de dieta vegetariana
Tal como define la autora del libro, todas tienen como base central el consumo de productos de origen vegetal.
Dieta lacto-ovo- vegetariana: En este caso no consumen carne, pescado, mariscos ni aves pero sí huevos, leche y derivados de la leche.
Dieta lacto-vegetariana: a diferencia de la anterior, en este caso no se consumen huevos.
Dieta ovo-vegetariana: por el contrario, en este caso se comen huevos pero no se incluyen lácteos en la dieta.
Dieta api-vegetariana: a la base vegetariana se le añade la miel y derivados.
Dieta vegana: es la opción más estricta en la que no se consume ningún alimentos de origen animal ni huevos, miel o productos lácteos.
Dieta crudivegana: sería una variante de la dieta anterior, en la que se consumen alimentos crudos, no procesados o cocinados sin hervir.
Dieta frutariana: consistiría en consumir fruta, frutos secos y semillas. Hay quien incluye el tomate y/o aguacate en su dieta. En líneas generales, además de no consumir productos de origen animal, tampoco lo harían de verduras ni legumbres.
Dieta lactocereliana: el consumo se centra en la leche de y cereales, aunque también pueden incluir vegetales.
Dieta granivoriana: se alimentan fundamentalmente de granos y semillas, aunque también pueden consumir productos vegetales.
Dieta ovo-ictio-lacteo- vegetariana: según la autora del libro, sería más correcto denominarla dieta pescetariana ya que consumen pescado y mariscos, algo que quedaría excluido en una dieta vegetariana.
Dieta flexitariana: sería una dieta vegetariana más flexible ya que permite el consumo ocasional de productos de origen animal.
Ventajas y desventajas de una dieta vegetariana
Sin duda alguna uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta son los beneficios y posibles carencias nutricionales que pueden existir. Éstos son algunos apuntes que se facilitan en el libro:
gracias al aporte vegetal, se experimenta un aumento en el volumen de fibra que favorece el peristáltico y el tránsito intestinal, ayuda a prevenir el estreñimiento y el cáncer de colon. Como no hay aporte de grasas de origen animal, bajan los niveles de grasas saturadas y, consecuentemente, disminuyen los niveles de colesterol en sangre que derivan del origen cárnico, lo que reduce el riesgo de padecer enfermedades vasculares. Esta dieta también contribuye a mantener los niveles normales de ácido úrico, favorece el mantenimiento del peso correcto y no acarrean problemas de obesidad.

[...] El problema es que a largo plazo, sobre todo en opciones dietéticas más estrictas..., se pueden producir algunas carencias importantes como es el caso de la vitamina B12, que sólo se encuentra activa en cantidades suficientes y aprovechables por el organismo en los alimentos de origen animal. Esta vitamina, en concreto, es imprescindible a cualquier edad, pero resulta vital en las etapas de crecimiento y desarrollo del individuo.
También el hierro contenido en los vegetales puede ocasionar estados anémicos porque no se absorbe igual que el hierro de origen animal; no obstante, está demostrado que la vitamina C ayuda a mejorar su absorción a nivel intestinal.
A pesar de que las legumbres, la soja, la quinoa y los frutos secos, entre otros productos, son fuente de proteínas vegetales, las proteínas animales contienen mayor cantidad de aminoácidos esenciales en este tipo de dietas apenas se aportan.

Para paliar las posibles deficiencias derivadas de las distintas opciones alimentarias vegetarianas es importante añadir a la ingesta suplementos nutricionales (vitamina B12) y alimen­tos que contengan nutrientes enriquecidos con minerales (calcio, hierro, zinc) y vitaminas (B12 y D).
Sería aconsejable emplear la sal yodada para evitar cuadros de hipotiroidismo debido a un déficit de yodo, como tam­bién es recomendable suplementar la dieta con ácidos grasos omega-3 y omega-6.

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